martes, 8 de julio de 2014

En Morata también pueden ocurrir cosas asombrosas...


Decían ayer en el diario El País que “el éxito inesperado” de la candidatura de PODEMOS en las elecciones europeas ha cogido de sorpresa “a casi todos los actores políticos con el paso cambiado, obligándoles a improvisar un ‘plan b’ para reincorporarse a la competición con alguna esperanza de no perder demasiado”.

¿Nadie lo esperaba?...


Nos extraña que ese “éxito”, que para nosotros es una consecuencia lógica del hastío del pueblo hacia sus dirigentes, haya sorprendido a los políticos anticuados (profesionales o amateurs). Curiosamente, a los votantes de PODEMOS lo que les ha sorprendido es que haya tardado tanto en nacer del espíritu del 15M un movimiento como este.
Pero sí, es verdad… la “casta” política, que desde la transición ha venido disfrutando de unos privilegios vergonzantes a cambio de ignorar a la sociedad y apartarla cuidadosamente de la vida política, nunca se había imaginado que algo así ocurriría. Ni siquiera después de 15M. La “casta”, acostumbrada a mirarse al ombligo y sonreír, ni supo ni quiso valorar en su verdadera dimensión el significado del 15M.
“¡Radicales antisistema!” gritaban los políticos al uso mientras sonreían con desprecio y un absurdo complejo superioridad.
Pues mira por dónde, de esas brasas incandescentes ha surgido un movimiento que se le ha subido a las barbas y ha acongojado a la práctica totalidad de organizaciones que creían que sus culos estaban bien asentados entre la “clase política”, entre esa “casta” que vive de espaldas al pueblo y a sus necesidades.
El PSOE (olvidado ya su pasado revolucionario; olvidado después su pasado izquierdista, más tarde socialdemócrata y ahora centrista), se posicionó rápidamente entre la clase poderosa. Al lado de la OTAN, los mercados financieros, la democracia más pálida y lánguida… y como dice Felipe González últimamente, a favor de un gran pacto con la derechona del PP, para salvar el statu quo y sus privilegios de casta dirigente.
Zapatero, “mister pactos”, no dudó en pactar con la derechona más recalcitrante una reforma de la Constitución para hacer prevalecer las necesidades de los mercados financieros y el endeudamiento del Estado por encima de las necesidades de los servicios sociales.
El PSOE no vio venir el 15M ni ha visto venir a PODEMOS. Ahora, a toda prisa, pasan de insultarnos a imitarnos… para simular que “algo cambia”, cuando en realidad nada cambia, claro.
Izquierda Unida, nunca ha querido coger el toro por los cuernos y siempre se ha alineado con el “juego democrático” en el peor sentido de la palabra. Un diputado de IU se levanta en la tribuna, suelta unas cuantas palabras altisonantes y ya cree que su trabajo está hecho. ¡Les he dicho de todo, les he puesto a caldo”, piensa. Y ya está. Llega el viernes y echa a correr, saltando por los escaños,  escaleras abajo, mientras se termina de computar las votaciones de una ley. Pero es que el señor diputado no quiere perderse el puente de mayo en París, que llega tarde a Barajas.
IU no vio venir el 15M ni ha visto venir a PODEMOS. Ahora, a toda prisa, pasan de despreciarnos a ofrecerse a nosotros para “recuperar Madrid para la izquierda” (véase IU Madrid pone rumbo a la CONVERGENCIA para ganar la región en las proximas elecciones).
Y, por supuesto, la derechona rancia y reclacitrante del PP que nunca nos ha visto, porque nunca ha mirado más abajo de los consejos de administración de la grandes empresas y porque nunca han apartado su mirada de los talonarios de las cuentas bancarias en Suiza.
Pues bien, a todos estos que nunca nos han visto y que ahora se sorprenden tanto, las recordaremos algo, para que no les pille de sorpresa: ¡después de las elecciones europeas vienen las  municipales y las generales! Es que hay que decíroslo todo, queridos componentes de la “casta”. 
Por cierto, en Morata de Tajuña también pueden ocurrir cosas asombrosas.